Está en:
Las aplicaciones de la energía solar fotovoltaica están basadas en el aprovechamiento del efecto fotovoltaico. El efecto fotovoltaico se produce al incidir la radiación solar sobre un tipo de materiales denominados semiconductores. La energía recibida provoca un movimiento caótico de electrones en el interior del material. Si se unen dos regiones de un semiconductor a las que artificialmente se ha dotado de concentraciones diferentes de electrones, se provoca un campo electrotático constante que reconducirá el movimiento de electrones en la dirección y sentido que se desee.
Al material formado por la unión de dos zonas con concentraciones diferentes de electrones se le denomina "unión PN". De esta forma, cuando sobre la célula solar fotovoltaica incide la radiación solar, aparece en ella una tensión análoga a la que se produce entre las bornas de una pila. Mediante la colocación de contactos metálicos en cada una de las caras puede extraerse la energía eléctrica. El contacto metálico de la cara sobre la cual incide la radiacción solar suele tener forma de rejilla, de modo que permita el paso de la luz y la extracción de corriente simultáneamente. La otra cara esta totalmente recubierta de metal.
Una célula individual de unos 70 cm2 de área y suficientemente iluminada es capaz de producir una diferencia de potencial de 0,4 v y una potencia de 1 W.
© Gobierno de Canarias