. . FMC
30 / ENERO / 2009
 

La SWR y Gielen estrenan en el Auditorio de Tenerife el encargo a la compositora canaria Raquel Cristóbal

  • La luz de ‘Spectra sonoris’ abre mañana miércoles una noche dedicada a Berio y Tchaikovsky en la que también participan las hermanas Labèque


El Festival de Música de Canarias recibe mañana, sábado 31 de enero en el Auditorio de Tenerife, a la SWR – Sinfonieorchester Baden-Baden und Freiburg dirigida por su director Honorario Vitalicio, Michael Gielen. En su primer programa interpretarán el estreno absoluto de la Spectra sonoris de la compositora canaria Raquel Cristóbal, obra escrita por encargo del 25 Festival.

El programa se completa con el Concierto para dos pianos y orquesta, de L. Berio, a cargo de las hermanas Katia & Marielle Labèque, y la Sinfonía n.4 de P.I. Tchaikovsky.

Aunque nacida en Madrid, Raquel Cristóbal Ramos (5 de mayo de 1973) se trasladó muy pronto a la isla de Tenerife, donde desarrolló toda su formación como intérprete y compositora. Además, amplió su formación fuera de las islas, atendiendo cursos de composición impartidos por los prestigiosos compositores como Zulema de la Cruz, Mauricio Sotelo, Toshio Hosokawa, José María Sánchez Verdú. Actualmente su catálogo se compone de una veintena de obras, habiendo sido premiadas varias de ellas. En el programa de mano de este concierto, redactado por Lourdes Bonnet, la propia compositora explica su Spectra sonoris, estreno absoluto en este concierto: "La obra tiene que ver mucho con el fenómeno de la luz y sus diferentes apariencias; a lo largo de la misma, la música se transforma –casi siempre de manera gradual– como si fuera un rayo de luz atravesando diferentes medios. En este caso es el material sonoro el que se proyecta de manera cambiante a medida que se transforma su textura. Con el término “textura”, me refiero no sólo al tejido instrumental que produzca el sonido en ese momento, sino al conjunto de todos los parámetros sonoros, incluyendo la figuración rítmica, la velocidad, la armonía… En definitiva, el efecto buscado es el de la superposición de diversas capas sonoras, que actúan como filtros que transforman el sonido y el material de la obra".

El programa continúa con el Concierto para dos pianos y orquesta de Luciano Berio (1925-2003), compositor formado a la vera de Luigi Dallapiccola, y que formó junto con Karlheinz Stockhausen, György Ligeti y Pierre Boulez la vanguardia musical de los años sesenta y setenta. El concierto que escucharemos esta noche fue compuesto entre 1972 y 1973. Se trata de una pieza, de unos veinte minutos de duración compuesto en un único movimiento, y según indica Lourdes Bonnet "comienza con una larga cadencia de los dos pianos solistas, en la que participa el tercer piano –el orquestal–, creando una atmósfera de corte impresionista, que se ve interrumpida cada vez con más frecuencia con ataques disonantes.". La interpretación correrá a cargo de las hermanas Katia y Marielle Labèque, dos intérpretes muy conocidas del público canario que ya ha podido disfrutar con anterioridad de sus extraordinarias virtudes musicales.

La velada musical culmina con la Sinfonía número 4 opus 36 de Piotr Ilich Tchaikovski (1840-1893). Escrita entre 1877 y 1878 y dedicada a su mecenas y amiga, la baronesa von Meck, "esta espléndida composición surge en el marco de la gran crisis que sufre Tchaikovski tras su matrimonio (1877) recluyéndose en la composición como única cura de sus males", según indica Bonnet. La obra se enmarca en "el gran dilema de Tchaikovski en su vida personal, basculando entre el suicidio, la incomprensión y los éxitos que cosechaba con sus composiciones, puede resumirse en una única idea: el destino. En palabras del autor representa la alegría de ver a los demás felices". La interpretación correrá a cargo de la prestigiosa SWR – Sinfonieorchester Baden-Baden und Freiburg dirigida por el experimentado Michael Gielen, director vitalicio de la formación alemana.

El programa completo del Festival se puede descargar de la web www.festivaldecanarias.com. Las entradas se pueden adquirir para Santa Cruz de Tenerife en venta telefónica (902 317 327 de lunes a viernes de 10.00 a 19.00 horas), en la red de terminales multiservicios de Caja Canarias o en las taquillas del Auditorio de Tenerife. Para Las Palmas de Gran Canaria en venta telefónica (902 405 504) en cajatickets y la red de cajeros expendedores de La Caja de Canarias o en las taquillas del Auditorio Alfredo Kraus.

Hermanas Labeque. Foto: Brigitte Lacombe

Katia y Marielle Labéque

El repertorio de estas nada convencionales pianistas se mueve entre lo ecléctico y lo inesperado. Hijas de Ada Cecchi, una antigua discípula de Marguerite Long, la infancia de las hermanas Labéque estuvo siempre marcada por la música. Desde sus inicios, se dedicaron a la producción contemporánea, con un repertorio que incluye piezas de compositores como Boulez, Berio, Ligeti o Messiaen, lo que no impide que se sientan perfectamente cómodas interpretando también a Bach, Brahms, Liszt, Mozart, Stravinsky, Gershwin, Bernstein, Takemitsu, Lutoslawsky o a los más jóvenes compositores de hoy.

Poseedoras de una espectacular carrera internacional, las hermanas Labèque han sido huéspedes de las más prestigiosas orquestas, como la Filarmónica de Berlín, Sinfónica de Boston, Sinfónica de Chicago, Orquesta de Cleveland, Leipzig Gewandhaus, London Symphony, Philharmonia London, Los Ángeles Philharmonic, Filarmónica de La Scala, Orquesta de Filadelfia, Bayerische Rundfunk, Dresden Staatskapelle o la Filarmónica de Viena. Han actuado bajo la dirección de Semyon Bychkov, Sir Colin Davis, Charles Dutoit, Sir John Eliot Gardiner, Zubin Mehta, Seiji Ozawa, Antonio Pappano, Sir Simon Rattle, Esa Pekka Salonen, Leonard Slatkin, Christoph Eschenbach y Michael Tilson Thomas. Son invitadas habituales de festivales como los de Berlín, Blossom, Hollywood Bowl, Lucerna, Ludwisburg, la Semana de Mozart de Salzburgo, Mostly Mozart (Nueva York), BBC Proms, Ravinia, Rheingau, Ruhr, Schleswig Holstein, Tanglewood y la Semana Santa y el Festival de Pentecostés de Salzburgo. Más información en info@labeque.com o www.labeque.com.

Katia y Marielle han trabajado con formaciones barrocas como The English Baroque Soloists, bajo dirección de Sir John Eliot Gardiner; Il Giardino Armonico y Giovanni Antonini; Musica Antiqua Köln, dirigido por Reinhard Goebel; Venice Baroque, con Andrea Marcon, o The Gabrieli Players dirigidos por Paul McCreesh. En el centenario Bach, su concierto en el Musikverein de Viena con Il Giardino Armonico fue televisado mundialmente por la ORF y grabado en DVD.

Su primera grabación para Philips de la Rhapsody in Blue de Gershwin, fue disco de oro al poco de su lanzamiento. Desde entonces, las hermanas Labéque han realizado numerosas grabaciones para los sellos Phillips, Sony y EMI.

Su aspiración de crear vínculos entre todos los ámbitos de la creación contemporánea ha animado a a Katia y Marielle Labéque a crear su propio sello discográfico: KML Recording. Transgrediendo límites y convenciones, KML Recordings reúne los aspectos más inesperados, asociando constantemente sonido e imagen dentro de una visión que transciende las fronteras de la música clásica para adentrarse en nuevos territorios en donde el rock, la música electrónica o contemporánea, la improvisación o el vídeo tienen su propia voz. Sus primeras grabaciones, realizadas en 2007, incluyeron el repertorio Ravel, con una nueva versión del Bolero con añadidos de percusión vasca, un CD y DVD de Stravinsky y Debussy dirigido por Tal Resner, y otra grabación con música de Mozart y Schubert.

En 2005, Katia y Marielle Labèque crearon su propia fundación (KML Foundation www.fondazionekml.com), con el objetivo de promover la investigación y de crear conciencia musical a través de encuentros con creadores procedentes de todos los campos del arte: música, cine, literatura, etc. Uno de sus proyectos consiste en un programa para niños desarrollado bajo los auspicios del programa Zukunft@BPhil de la Filarmónica de Berlín creado por Sir Simon Rattle.

Pero su contacto con la Filarmónica de Berlín comprende además actuaciones con esa orquesta, con la que cosecharon un resonante triunfo en el concierto de clausura de Waldbühne que fue televisado a todo el mundo y presenciado in situ por 33.000 personas.

En marzo de 2007, lanzaron, junto a la cantaora Mayte Martín, un proyecto de flamenco titulado “De Fuego y Agua”, que les llevó a una larga gira por España, Italia y Alemania. La producción incluía música de Rodrigo, Falla y Granados pero también temas de flamenco tradicional adaptados a dos pianos y voz por los prestigiosos compositores españoles Lluís Vidal y Joan Albert Amargós.

Michael Gielen

Nacido en 1927 en Dresde, en 1940 Michael Gielen emigró con su familia a Argentina. Su padre había sido un conocido director del Burgtheater de Viena y su tío el pianista y compositor Eduard Steuermann, discípulo de Busoni y Schönberg. En Buenos Aires estudió filosofía, piano, teoría y composición, comenzando su carrera como correpetidor en el Teatro Colón. En 1949, todavía en Buenos Aires, presentó el repertorio completo de piano de Arnold Schönberg.

En 1950, entro en la Ópera Estatal de Viena como maestro correpetidor y director. A partir de ese momento comenzó a consolidar su prestigio como director de orquesta. En 1960, Michael Gielen fue nombrado Director Musical de la Ópera Real de Estocolmo y en 1968, Director Titular de la Orquesta Nacional de Bélgica. Después marchó a dirigir la Ópera de Holanda, tarea que desempeñó hasta 1975. Como invitado, ha dirigido muchas de las orquestas más importantes de Europa. Entre 1978 y 1981 fue Principal Director Invitado de la BBC Symphony Orchestra de Londres.

Sus giras internacionales la han llevado a Australia, Japón y los Estados Unidos, donde a comienzos de la temporada de 1980/81 fue nombrado Director Musical de la Cincinnati Symphony Orchestra. De 1977 a 1987 fue Director Titular de la Ópera de Frankfurt y Director General de Música de la Ciudad. Por otra parte, entre 1987 y 1995 impartió clases magistrales de Dirección en el “Mozarteum” de Salzburgo.

A comienzos de la temporada 1986/87, Michael Gielen pasó a desempeñar el puesto de Director Titular de la Orquesta Sinfónica SWR de Baden-Baden y Friburgo. Dentro de su amplísimo repertorio, que va de Bach a la vanguardia más contemporánea, Gielen ha puesto un especial interés en las interpretaciones y grabaciones periódicas de las sinfonías de Beethoven y Mahler.

 
Bajo su dirección, la orquesta ha actuado como invitada en el Festival de Salzburgo, el Festival de Otoño de París, el Festival Internacional de Edimburgo, las Semanas Culturales de Berlín, el Carnegie Hall neoyorquino y en muchos otros grandes eventos y salas de conciertos.

Desde el inicio de la temporada 1999/2000 y hasta la de 2006/2007, ha sido director invitado permanente de la Orquesta Sinfónica SWR de Baden-Baden y Friburgo.

En 2002 fue distinguido con el Premio de Cannes a la trayectoria vital en la música clásica. Con ocasión de su 75 aniversario, fue nombrado Director Honorario Vitalicio de la Orquesta Sinfónica SWR de Baden-Baden y Friburgo.


SWR-Sinfonieorchester Baden-Baden und Freiburg
 
Lo que hoy conocemos como SWR – Sinfonieorchester Baden-Baden und Freiburg nació un 1 de febrero de 1946 cuando el legendario primer director de la recién fundada emisora de radio SWF en la zona de ocupación francesa Heinrich Strobel echó mano de sus contactos con el fin de conseguir activar la vida musical de la emisora de la forma más rápida y eficaz posible.

Strobel consiguió que Hans Rosbaud, una figura de culto de la radio alemana y director titular de la Filarmónica de Munich, aceptara ponerse al frente de la nueva orquesta. Bajo su batuta, la recién bautizada “Südwestfunkorchester” cosechó sus primeros éxitos internacionales tras una gira por Basilea, Aix-en-Provence y París. La formación se orientó muy especialmente hacia la música contemporánea. Rosbaud y su sucesor de origen francés Ernst Bour – ambos recordados todavía hoy con veneración por su amplio repertorio, diligencia, amplitud de miras y certero oído – entendieron que su misión cultural deía centrarse de una manera destacada en lo nuevo y hasta entonces no experimentado.

En 1950 se forja una alianza con Donaueschingen, una pequeña localidad cuyo nombre es, desde entonces, sinónimo de música contemporánea. Hasta la fecha, la pequeña ciudad ha sido testigo del estreno de unas cuatrocientas composiciones contemporáneas por parte de la orquesta, cuyo compromiso con compositores como Henze, Fortner, Zimmermann, Ligeti, Penderecki, Stockhausen, Berio, Messiaen, Rihm o Lachenmann le ha situado en un lugar de honor en la historia de la música. Durante la década de los cincuenta, Igor Stravinsky dirigió muchas de sus propias obras con la orquesta, lo que le obligó a revisar muchos de sus prejuicios en contra de las formaciones musicales germanas. Por otro lado, la trayectoria internacional como director de Pierre Ovules arranca también de Baden-Baden.

La maestría instrumental adquirida a lo largo de décadas de dedicación a composiciones nuevas y supuestamente 'intocables” ha beneficiado, sin duda, la interpretación de piezas de música tradicional por parte de la orquesta que, lejos de limitarse a la nueva música, puede presumir de un notable repertorio de Mozart y Haydn. Del mismo modo, mucho antes de que las piezas de Schreker o Mahler volvieran a ser reconocidas por el gran público, la orquesta ya había dirigido su atención hacia la música de ambos compositores.

Con su irónica y provocadora visión de que, a la hora de enfrentarse al arte, “no deberíamos olvidarnos de utilizar, también, el cerebro”, Michael Gielen, director titular de la orquesta entre 1986 y 1999 y director honorario desde 2002, se coloca en la estela de Rosbaud y Bour. Gielen se ve a sí mismo como un músico radicalmente opuesto a la idea de dispensar arte como “paliativo o tranquilizante” frente a lo que propone su ofrecimiento a una audiencia mentalmente alerta como oportunidad de “encontrar la verdad, lo que no siempre resulta agradable”.

Un enfoque heterodoxo de la tradición y una mentalidad abierta frente a lo nuevo y a lo que escapa a la norma, son virtudes que el director titular Sylvain Cambreling posee en abundancia. Hasta 2007, tanto él como su predecesor Michael Gielen formaron, junto al director invitado permanente Hans Zender, un triunvirato imbatible dentro del entorno orquestal internacional.

Día a día, la orquesta continúa demostrando que su insistencia en el nivel de exigencia más elevado no supone impedimento alguno hacia el éxito. Desde 1949, actúa de embajadora de la música por todo el mundo y más de trescientas de las obras que ha interpretado han sido luego grabadas en CD. Su trayectoria está llena de muchísimas actuaciones como orquesta invitada en el Festival de Otoño de París, los festivales de Salzburgo, o los mejores teatros y salas de concierto de Viena, Berlín, Edimburgo, Bruselas, Lucerna, Estrasburgo, Frankfurt y tantas otras ciudades.

En 1999, la orquesta actuó en el Carnegie Hall neoyorquino interpretando, entre otras piezas, el estreno americano del Requiem para un Joven Poeta de Bernd Alois Zimmermann. Otros grandes proyectos presentados durante los últimos años en el Festival de Salzburgo, en la primera edición de la RUHRtriennale o con ocasión de la capitalidad cultural europea de Graz en 2003, por nombrar unos pocos, han puesto a la orquesta en el centro de la atención internacional. Durante la temporada 2005/2006, celebró no sólo su 60 cumpleaños, sino el 250 aniversario de Mozart y el setenta de Helmut Lachenmann a través de una docena de conciertos realizados de Viena a París y de Bruselas a Berlín y el pasado año, emprendió una gira de siete conciertos por cinco países europeos interpretando los Gurre-Lieder de Arnold Schönberg que representa la culminación de la ya larga asociación entre la orquesta de la SWR y Michael Gielen.

Una orquesta cuyo singular perfil queda puesto de relieve por una programación nada ortodoxa, que incluye un Hommage à Mozart (con piezas de Mozart y de aquellos que vivieron bajo su inspiración, como Cambreling, Henze, Sciarrino o Widmann) con la Orquesta Barroca de Friburgo, o la superposición del arreglo de las Siete Últimas Palabras de Haydn realizado por Sylvain Cambreling (que convierte el espacio del concierto en un componente más de la experiencia auditiva) y el Et Exspecto Resurrectionem Mortuorum de Olivier Messiaen con las reflexiones literarias y teológicas de Martin Mosebach.

En marzo de 2007, la orquesta colaboró con el grupo pop Söhne Mannheims en un fantástico proyecto titulado Zwischenräume (espacios intermedios) que dio lugar a una interfaz conceptual entre la música popular y el repertorio orquestal (que abarca, incluyéndolas, las Atmosphères de Ligeti) entusiásticamente acogido por público y crítica.

GOBIERNO DE CANARIAS - PÁGINA PRINCIPAL CONSEJERIA DE EDUCACION CULTURA Y DEPORTES - PÁGINA PRINCIPAL