ESTUDIOS GEOTÉCNICOS |
3 Estudio geotécnico para el proyecto de cimentaciones de estructuras de edificación
3.3 Programación del reconocimiento del terreno
3.3.1 Programación a nivel reducido
3.4 Actividades de reconocimiento del terreno
3.5 Redacción del Estudio Geotécnico
3.6 Confirmación del estudio geotécnico antes de la ejecución
1 Introducción
El terreno es el soporte físico de la edificación y en consecuencia el primer cuidado de
arquitectos e ingenieros que sobre él actuaron. El buen conocimiento del mismo ha
permitido la permanencia de edificios y monumentos a lo largo de siglos, pero la no
consideración de sus características, ha supuesto la ruina del edificio y, aún hoy
día, es una de las principales causas de problemas de la edificación en todo el mundo.
La Mecánica de los Suelos y de las Rocas son disciplinas que se han desarrollado a la par
con la evolución de la Ingeniería y la Arquitectura. Sin embargo, es frecuente que la
formación de los técnicos se centre fundamentalmente en estudiar la Mecánica de Suelos.
En Canarias, sin embargo, es muy importante para el geotécnico contar con ciertos
conocimientos en Mecánica de Rocas.
2 Marco Normativo
La Ley
38/1999, de Ordenación de la Edificación (L.O.E.) y la Instrucción
de Hormigón Estructural (E.H.E), publicada mediante R.D. 2261/1998 (corrección de
errores Real Decreto 996/1999, de 11 de junio), normas de reciente
incorporación al marco legal que regulan aspectos de calidad de la construcción,
prescriben la necesidad de incorporar a los proyectos el correspondiente Estudio
Geotécnico que garanticen la adecuación de las cimentaciones de las estructuras a
los terrenos que las soportan y garantizar así su estabilidad volumétrica y su
resistencia mecánica, de manera que no se comprometa la seguridad estructural de las
construcciones.
Cada una en su ámbito, L.O.E. y E.H.E., persiguen que se construyan edificios que
presenten una estabilidad estructural garante y una vida útil adecuada.
El estudiar el terreno y conocerlo es, por tanto, imprescindible, no sólo como un
problema técnico, sino también por sus consecuencias jurídicas, ya que la Ley de
Ordenación de la Edificación exige garantías para los daños materiales derivados de
elementos estructurales. Así, los Estudios Geotécnicos cobran la mayor
actualidad.
También, dada la importancia de las condiciones del sustrato en relación con la
estabilidad de la estructura, la L.O.E. establece la obligación del Director de Obra de
verificar la adecuación de la cimentación a las características geotécnicas del mismo,
responsabilizando al promotor a facilitar la documentación e información previa
necesarias para la redacción del proyecto.
La Disposición Final Segunda de la LOE establece que: "Se autoriza al Gobierno para
que en el plazo de dos años apruebe un Código Técnico de la Edificación, que establezca las exigencias que
deben cumplir los edificios en relación con los requisitos básicos de la edificación:
seguridad y habitabilidad". En el apartado 3 de esta documentación se expone el
contenido del último borrador del CTE (noviembre de 2003) en lo que se refiere a los
estudios geotécnicos.
Por su parte, la E.H.E., en el punto 4.1 de su articulado de generalidades, establece que
en los proyectos se requiera un Estudio Geotécnico de los terrenos sobre los que
se va a ejecutar obra, salvo cuando resulte incompatible con la naturaleza de ésta,
debiendo figurar, conforme se establece en el apartado 4.2, los estudios del terreno de
cimentación necesarios en la Memoria del proyecto, como datos previos.
Dado que son muchas y diversas las posibilidades de cumplir las exigencias anteriores con
diversos tipos de estudios y más o menos ensayos, que definan las características del
terreno, parece razonable establecer un marco de referencia o guía de planificación, que
sea un instrumento orientado a los profesionales de la edificación, que aún no siendo
especialistas en Geotecnia y Cimentaciones, necesitan un documento de planificación de
estudio geotécnico, equivalente a un proyecto con el que poder contratar adecuadamente
dicho estudio con una empresa especializada.
En consecuencia, resulta necesario garantizar la realización, en su caso, de estudios
geotécnicos proporcionados al nivel de riesgo de las edificaciones, en referencia, tanto
a sus características, como a las del sustrato donde se ubican.
Desde este punto de vista, se entiende oportuno elaborar guías de planificación de
estudios geotécnicos para las distintas Comunidades Autónomas o Regiones del Estado
Español, que ayuden a cumplir con la exigencia normativa y a planificar de forma adecuada
y proporcionada, el ámbito de las investigaciones geotécnicas, en cada caso.
La sistemática de las guías permitirá que las empresas especializadas elaboren sus
ofertas con una referencia común, por lo que las soluciones propuestas serán más
homogéneas, facilitando el análisis de las mismas y su adjudicación posterior.
En la actualidad se han publicado dos guías de este tipo:
- Guía para la Planificación de Estudios Geotécnicos de la Generalitat Valenciana.
- Guía de Planificación de Estudios Geotécnicos de la Región de Murcia (Orden de 23 de
Octubre de 2001, B.O.R.M. 3 de noviembre de 2001).
En el ámbito de la Mecánica de Rocas, parece necesario disponer de una base de datos con
características físico-químicas de las rocas de cada región, en base a su
comportamiento geomecánico, para consulta e información de referencia en todas las obras
de ingeniería civil y construcciones tanto de carácter público como privado,
estableciéndose una correlación sistemática entre parámetros geoquímicos y
propiedades mecánicas, sin olvidar la influencia que determinados agentes químicos
ejercen en parámetros físicos de interés en el campo de la Mecánica de Rocas y
considerando aspectos tan importantes como las cargas que deben y pueden soportar los
macizos rocosos (Hoek y Brown, 1980; Hoek, Wood y Shah, 1992, Serrano y Olalla, 1994, 1996
y 1998 I y II).
Teniendo en cuenta estas consideraciones, en la actualidad el Gobierno de Canarias
desarrolla dos proyectos de investigación que tienen como fin el estudio de las
propiedades geomecánicas de las rocas volcánicas y de los depósitos piroclásticos de
las Islas Canarias.
3 Estudio geotécnico para el proyecto de
cimentaciones de estructuras de edificación
(Texto extraído del borrador del Código
Técnico de la Edificación, noviembre de 2003)
3.1 Generalidades
1. El estudio y proyecto de cualquier cimentación exige el conocimiento previo de las
características del terreno de apoyo y la tipología del edificio previsto, y el entorno
donde se ubica la construcción. Las características del terreno de apoyo se determinan
mediante una serie de actividades que en su conjunto se denomina reconocimiento del
terreno y cuyos resultados quedarán reflejados en un Informe geotécnico.
2. La intensidad y alcance de cada actividad dependerá de la extensión del área a
reconocer, de la complejidad del terreno, y de la importancia de la edificación prevista.
3. La definición y contenido del estudio geotécnico se tratan en el apartado 3.5.
4. Es responsabilidad del Técnico Especialista redactor del Estudio Geotécnico
determinar las actividades a desarrollar más apropiadas, su intensidad y el alcance
necesario para abordar un reconocimiento del terreno adecuado a la importancia del
edificio en el contexto del plan de actuación urbanística en el que en su caso se
integre. Deberá justificar, en su caso, las decisiones que tome a este respecto,
compatibles con lo establecido en este DB.
5. En este DB se fijan las actividades básicas mínimas con que debe contar todo
reconocimiento del terreno. Se establecen igualmente la intensidad y alcance mínimos que
debe tener cada una de estas actividades básicas, en función de la importancia del
edificio que se proyecta.
6. A efectos de este DB se consideran las fases siguientes en el desarrollo de un Estudio
Geotécnico:
a) recopilación de información;
b) programación del reconocimiento del terreno;
c) actividades de reconocimiento del terreno;
d) redacción del Estudio Geotécnico.
7. El Estudio Geotécnico puede dar lugar a recomendaciones respecto a la concepción
estructural del edificio, tipo y cota de cimentaciones, etc, por lo que conviene
acometerlo en la fase inicial de proyecto y en cualquier caso antes de tener la estructura
totalmente dimensionada.
3.2 Recopilación de información
Se distinguen dos grupos de información:
a) Datos del proyecto necesarios para el correcto planteamiento del Estudio y que son
previos a cualquier actuación.
b) Datos del emplazamiento recogidos en fases diversas del Estudio y que contribuyen a la
correcta interpretación de los problemas existentes.
3.2.1 Datos del proyecto
Para encargar un reconocimiento del terreno para un Estudio Geotécnico debe disponerse
de datos, lo más completos posibles, sobre los puntos siguientes:
a) Plano topográfico del solar.
b) Localización de las construcciones previstas y accesos al solar.
c) Uso de las mismas
d) Numero de plantas sobre y bajo rasante
e) Tipo de estructura (hormigón, metálica, muros de carga prefabricada, etc.)
f) Disposición estructural en planta
g) Movimientos de tierras (excavaciones o rellenos) previstos en la parcela
h) Plano de servicios afectados
i) Si existen deben recabarse los reconocimientos del terreno y los estudios geotécnicos
efectuados con anterioridad en el solar y cualquier otra información disponible que
incida en los puntos del apartado siguiente.
3.2.2 Datos del emplazamiento
Conviene disponer de ellos previamente a la iniciación de los reconocimientos ya que
pueden condicionar el planteamiento y desarrollo de los mismos.
3.2.2.1 Experiencia local y antecedentes
Como puntos de mayor interés se considerarán los siguientes:
a) Prácticas de cimentación en la zona.
b) Eventuales problemas geotécnicos reflejados en grietas, distorsiones o movimientos.
c) Problemas de inestabilidad, deslizamientos o hundimientos que afecten al área
estudiada.
d) Utilización previa del solar o de la zona (huerta, vertedero, industria, etc) y en
especial aquellas actividades que hayan podido dar lugar a problemas ocultos (canteras,
areneros, refugios, bodegas, trincheras, murallas, zonas de interés arqueológico, etc.)
3.2.2.2 Condicionantes de la parcela y su entorno
Se recomienda obtener información sobre los siguientes aspectos:
a) Disposiciones relativas a la protección de edificios próximos y servicios públicos
como vías de comunicación, cursos de agua, conducciones, servicios subterráneos o
aéreos, etc.
b) Obstáculos previsibles o conocidos en el terreno como conducciones o colectores
enterrados, líneas eléctricas subterráneas, líneas de metro, etc.
c) Tipo y profundidad de las cimentaciones y estructuras de contención adyacentes.
d) Características de las estructuras y cimentaciones medianeras.
3.2.2.3 Condicionantes geológicos y geotécnicos
1 Se tendrán en cuenta como aspectos más relevantes:
a) La configuración litológica de las formaciones presentes en el área, clasificando
los suelos y rocas según los criterios expresados en las Tablas 3.1 a 3.5.
b) La caracterización geomorfológica (llanuras aluviales, conos de deyección, morrenas,
paleocauces, vaguadas, etc.)
c) Geología estructural: la localización de fallas, fracturas u otros accidentes que
puedan afectar a las obras proyectadas.
d) Riesgos geológicos: los fenómenos de inestabilidad activa o potencial bien de origen
natural (deslizamientos, avalanchas, subsidencia, karstificación, inundaciones, cambios
nivel freático, nivel mareal, sismología, etc) o artificial (escombreras, fugas de
canales o conducciones, huecos y cavidades, etc.). Existencia de depósitos orgánicos,
suelos potencialmente expansivos o colapsables.
e) Datos existentes en el entorno respecto a estabilidad de taludes y excavaciones,
problemas de meteorización, erosionabilidad y acarcavamiento.
2 En particular se recomienda consultar los siguientes documentos:
a) Los mapas geotécnicos y geológicos del Instituto Geológico y Minero de España
(E:1/25.000, 1/50.000, 1/100.000 y 1/200.000).
b) Los mapas de Estudios Previos de Terrenos de la Dirección General de Carreteras del
Ministerio de Fomento (E:1/50.000)
c) Los datos oficiales de tipo geotécnico, hidrogeológico, edafológico, así como las
cartografías de detalle recogidas en publicaciones del ámbito de la Comunidad Autónoma
correspondiente, y los estudios realizados para la ejecución del proyecto de
urbanización en su caso.


2 En las zonas donde se prevean fenómenos de erosión, escorrentía superficial,
problemas de drenaje u oscilaciones del nivel freático se recomienda recoger datos
significativos de:
a) Pluviometría
b) Cuenca receptora que afecte al solar
c) Heladicidad
3 Cuando el terreno sea susceptible de cambios importantes de volumen se prestará
especial atención a la información que pueda obtenerse sobre el balance hídrico, el
déficit o exceso de humedad y todos los parámetros necesarios para estimar las
condiciones de equilibrio del agua en el terreno, incluyendo el espesor de la capa activa.
4 Se prestará también atención a:
a) Presencia de vegetación y arbolado.
b) Contenido de substancias agresivas en el agua o en el terreno.
c) Corrientes eléctricas vagabundas.
d) Proximidad de acciones dinámicas o de impacto.
e) Zonas de vertido de productos de excavación, mineros o industriales.
3.3 Programación del reconocimiento del terreno
1 A efectos de la programación de un Estudio Geotécnico la unidad a considerar es un
edificio. Por tanto se ha de reconocer cada superficie ocupada por un edificio con la
intensidad y profundidad suficientes para tener un conocimiento de las características
geotécnicas del terreno con una certeza razonable.
2 El número de puntos de reconocimiento y las profundidades que deben alcanzarse son
función de las circunstancias que se determinen a partir de los datos del proyecto y del
emplazamiento.
3 En este DB se fijan unas actividades mínimas y se establecen criterios de intensidad y
profundidad para adaptarse a las circunstancias de cada caso, dentro de los niveles de
reconocimiento siguientes:
a) Nivel reducido
b) Nivel normal
c) Nivel intenso
4 Con carácter general y de aplicación para todos los niveles el mínimo de puntos a
reconocer será de tres.
5 Para aplicación de los niveles anteriormente citados los edificios y los terrenos se
clasifican en los tipos y grupos dados en las Tablas 3.6 y 3.7 respectivamente.
6 Todos y cada uno de los puntos de reconocimiento deben quedar identificados en un Plano
de Situación de los Reconocimientos del Terreno con sus coordenadas x, y, z, referidas o
correlacionables con la cuadrícula UTM.


3.3.1 Programación a nivel reducido
1 Será de aplicación cuando se den simultáneamente las dos condiciones siguientes:
El edificio sea del tipo C-0 y el terreno sea del grupo T-1.
2 Los tipos de actividades de reconocimiento a llevar a cabo en los tres puntos serán
aquellos que a juicio del Técnico Especialista redactor del Estudio Geotécnico permitan
comprobar que la naturaleza y distribución de las unidades geotécnicas configuran un
terreno del grupo T-1.
3 En el caso de que el estudio comprenda a una serie de edificios muy próximos o adosados
a construir simultáneamente puede planificarse un reconocimiento del terreno del conjunto
de los edificios a construir y aprovechar la experiencia progresivamente acumulada para
reducir la densidad de reconocimientos y extender la información puntual a los edificios
adyacentes siempre que estos puntos de reconocimiento se encuentren a una distancia
inferior a 35 m.
4 Si en algún punto las características o distribución de las unidades geotécnicas
resultasen distintas de las supuestas o variasen con respecto a las obtenidas en los dos
puntos de reconocimiento más próximos se debe adoptar para el edificio correspondiente
el criterio de nivel normal.
3.3.2 Programación a nivel normal
1 Es el nivel de reconocimiento a realizar en los casos en que el terreno
previsiblemente no presente problemas especiales y no se trate de los casos considerados
en 3.3.1.
2 La densidad y profundidad de reconocimientos debe permitir una cobertura correcta de la
zona a edificar. Para definirlos se tendrá en cuenta el tipo de edificio y superficie
construida, y el grupo de terreno.
3 Para la planificación del reconocimiento en la Tabla 3.8 se recogen las distancias
máximas dmáx entre puntos de reconocimiento que no se deben sobrepasar y las
profundidades orientativas P.

4 En el caso de que las distancias dmáx excedan las dimensiones de la superficie a
reconocer, deben disminuirse hasta que se cumpla con el número de puntos mínimos
requeridos.
5 En el caso de edificios con superficies en planta superiores a los 10.000 m2 se podrá
reducir la densidad de puntos en la fracción excedida según criterio del Técnico
Especialista. Esta reducción tendrá como límite el 50 %.
6 En la Tabla 3.9 se establecen los criterios para el número mínimo de sondeos
mecánicos por reconocimiento y el porcentaje del total de puntos de reconocimiento que
puede ser sustituido por pruebas continuas de penetración cuando debido a superficies
mayores el número de sondeos mecánicos exceda el mínimo especificado en dicha Tabla.

7 Debe comprobarse que la profundidad planificada de los reconocimientos ha sido
suficiente para alcanzar una cota en el terreno por debajo de la cual no se desarrollan
asientos significativos bajo las cargas que pueda transmitir el edificio, tal y como se
indica en los distintos capítulos de este DB.
8 Al menos que se haya alcanzado una unidad geotécnica resistente tal que las presiones
aplicadas sobre ella por la cimentación del edificio no produzcan deformaciones
apreciables, dicha cota podrá definirse como la correspondiente a una profundidad tal que
en ella el aumento neto de tensión en el terreno bajo el peso del edificio sea igual o
inferior al 10% de la tensión efectiva vertical existente en el terreno en esa cota antes
de construir el edificio
9 El espesor "e", expresado en metros, comprobado de la unidad geotécnica
resistente a la que se hace referencia en el apartado anterior debe ser al menos: e
° 2 + 0,3 p, siendo p el número de plantas del edificio.
10 El aumento neto de tensión en el terreno, al que se hace referencia en el apartado
3.3.2.8, podrá determinarse utilizando los ábacos y tablas existentes en la literatura
geotécnica de uso habitual ó también, de forma aproximada, suponiendo que la carga del
edificio se distribuye uniformemente en cada profundidad sobre una superficie definida por
planos que, buzando hacia el exterior del área cargada en la superficie del terreno,
alcanzan dicha profundidad con líneas de máxima pendiente 1H:2V.
11 En el caso de que se prevean cimentaciones profundas se llevarán a cabo las
comprobaciones indicadas en los apartados 3.3.2.7 y 3.3.2.8 suponiendo que la cota de
aplicación de la carga del edificio sobre el terreno es la correspondiente a una
profundidad igual a las dos terceras partes de la longitud de los pilotes. En el caso de
pilotes columnas se comprobará que la profundidad investigada alcanza cinco diámetros
(5D) por debajo de la punta del pilote.
3.3.3 Programación a nivel intenso
1 Cuando este nivel de reconocimiento se derive de otro de carácter normal que haya
resultado insuficiente, los nuevos puntos se intercalarán en las zonas problemáticas
hasta definirlas adecuadamente. En tales casos el número de puntos puede llegar a igualar
o superar el de pilares
del edificio.
2 Cuando se vaya directamente a este nivel por existir antecedentes de problemas o
tratarse de edificios de gran importancia se partirá de lo indicado para los edificios
C-4 en los reconocimientos de nivel normal, aumentando la densidad de puntos según la
complejidad del caso.
3.4 Actividades de reconocimiento del terreno
1 Se consideran las actividades de reconocimiento siguientes:
a) Prospección
b) Ensayos de campo
c) Toma de muestras
d) Caracterización de macizos rocosos
e) Ensayos de laboratorio
3.4.1 Prospección
1 Es la investigación de la naturaleza y geometría de las unidades geotécnicas que
componen el terreno, en la superficie y profundidad que requieren las obras previstas. Las
técnicas de prospección pueden ser las siguientes:
a) Geofísicas
b) Calicatas
c) Sondeos mecánicos
d) Pruebas continuas de penetración
2 Las prospecciones se realizarán por personal cualificado, con el equipo idóneo, de
acuerdo con procedimientos normalizados o reglas de buena práctica y bajo la supervisión
de técnicos de probada experiencia.
3.4.1.1 Geofísica
1 En el marco del presente DB no se permite la utilización exclusiva de métodos
geofísicos para caracterizar el terreno, debiendo siempre contrastarse sus resultados con
los sondeos mecánicos.
2 Cuando se trate de grandes superficies a construir, y con el fin de obtener información
complementaria que ayude a distribuir los puntos de reconocimiento así como la
profundidad a alcanzar en cada uno de ellos, el redactor del Estudio Geotécnico podrá
utilizar las siguientes técnicas:
a) Sísmica de refracción: Para obtener información sobre la profundidad a la que se
encuentran el nivel freático y la unidad geotécnica resistente, siempre y cuando se
trate de formaciones relativamente horizontales (buzamiento inferior a 15º) y la
velocidad vp de las ondas P aumenta con la profundidad. El valor vp que se obtenga en cada
una de las capas analizadas podrá utilizarse para estimar su grado de ripabilidad.
b) Resistividad eléctrica: Técnica sev "sondeo eléctrico vertical" para
obtener información sobre la profundidad del nivel freático y los espesores de las
distintas capas horizontales del terreno (ASTM: G 57-78). Técnica tomografía eléctrica
para identificar los diferentes niveles del subsuelo y sus cambios laterales,
identificación del nivel freático (detección de cavidades o desarrollos cársticos).
c) Existen una serie de técnicas geofísicas complementarias que pueden ser útiles para
la detección de los servicios enterrados gas, agua, electricidad. La elección de
técnica o técnicas a emplear dependerá de los tipos de conducciones a detectar.
3 En zonas cársticas ó cuando se sospeche la existencia de cavidades relativamente
superficiales se podrán utilizar, además de las antes mencionadas, técnicas
microgravimétricas siempre y cuando se den las condiciones ambientales adecuadas y se
utilicen equipos que permitan expresar los perfiles finales de las anomalías de Bouguer
en unidades de 10-7 m/seg2.
4 La realización, procesado e interpretación de los trabajos recogidos en los tres
apartados anteriores deben ser llevados a cabo por técnicos especialistas, conscientes de
las ventajas y limitaciones que entraña el uso de técnicas geofísicas y capaces de
integrar los resultados en el marco geológico, geotécnico y morfológico del área
estudiada.
5 En zonas sísmicas y para edificios de los tipos C-1 y C-2 se recomienda la utilización
de ensayos "down-hole" ó "cross-hole" (ASTM: D 4428) con el fin de
identificar la velocidad de propagación vs de las ondas S que permite clasificar las
distintas unidades geotécnicas de acuerdo con la vigente Norma de Construcción
Sismorresistente. Para edificios de los tipos C-2 y C-3 será obligatoria la realización
de dicho tipo de ensayos cuando la aceleración sísmica básica sea superior a 0.08 g.
6 Los ensayos "cross-hole" y "down-hole" podrán también utilizarse
para caracterizar la deformabilidad de arcillas preconsolidadas y suelos con un porcentaje
apreciable de grava gruesa, cantos y bolos, tal y como se indica en el capítulo IV.
7 Con el fin de contribuir a una mejor definición de los perfiles geotécnicos del
terreno mejorando las correlaciones que se puedan establecer entre sus distintas unidades
geotécnicas, el redactor del Estudio Geotécnico podrá exigir la testificación
geofísica de los sondeos que se realicen, debiendo para ello elegir la combinación más
adecuada de las siguientes diagrafías:
a) Gamma-natural
b) Gamma-gamma
c) Neutrón-neutrón
d) Resistividad y potencial espontáneo
e) Sónica
f) Térmica
8 En general, se podrán aplicar las técnicas geofísicas para la caracterización
geotécnica y geológica, con el objeto de complementar datos, mejorar su correlación,
acometer el estudio de grandes superficies y determinar los cambios laterales de facies.
3.4.1.2 Calicatas
1 Se agrupan bajo este nombre genérico las excavaciones de formas diversas (pozos,
zanjas, rozas, etc.) que permiten una observación directa del terreno, así como la toma
de muestras y eventualmente la realización de ensayos in situ. Este tipo de
reconocimiento podrá emplearse con:
a) Profundidad de reconocimiento moderada (< 4m).
b) Terrenos excavables con pala mecánica o manualmente.
c) Ausencia de nivel freático, en la profundidad reconocida o cuando existan aportaciones
de agua moderadas en terrenos de baja permeabilidad.
d) Terrenos preferentemente cohesivos.
e) Terrenos granulares en los que las perforaciones de pequeño diámetro no serían
representativas.
2 El reconocimiento del terreno mediante calicatas es adecuado cuando:
a) Se puede alcanzar en todos los puntos el estrato firme o resistente con garantía
suficiente.
b) No sea necesario realizar pruebas in situ asociadas a sondeos (p.e. ensayos estándar).
3 Se excluirá este método cuando pueda deteriorarse el terreno de apoyo de las futuras
cimentaciones o se creen problemas de inestabilidad para estructuras próximas.
4 En las paredes del terreno excavado, podrán realizarse ensayos in situ como el
penetrómetro de bolsillo, con el fin de obtener una indicación orientativa del
comportamiento del terreno. De esta indicación orientativa no se deducirán, en ningún
caso, valores cuantitativos de la resistencia del terreno.
5 En calicatas de una profundidad mayor a 1,5 m ninguna persona podrá acceder a su
inspección o
revisión si no se encuentran debidamente entibadas ó adecuadamente retaluzadas.
3.4.1.3 Sondeos mecánicos
1 Son perforaciones de diámetros y profundidad variables que permiten reconocer la
naturaleza y localización de los diferentes unidades geotécnicas del terreno, así como
extraer muestras del mismo y, en su caso realizar ensayos a diferentes profundidades.
Deben utilizarse cuando el estudio geotécnico requiera:
a) Llegar a profundidades superiores a las alcanzables con catas.
b) Reconocer el terreno bajo el nivel freático.
c) Perforar capas rocosas, o de alta resistencia.
d) Extraer muestras inalteradas profundas.
e) Realizar pruebas de deformabilidad o resistencia de tipo presiométrico, molinete,
penetración estándar, etc.
f) Tomar muestras de acuíferos profundos o realizar ensayos de permeabilidad in situ.
g) Determinar valores índice de la roca en macizos rocosos
h) Detectar y controlar las variaciones del nivel freático, para lo cual se instalarán
tubos piezométricos en un número de sondeos suficiente, como mínimo un 30% para que
dicho control sea fiable.
2 Los sondeos mecánicos podrán utilizarse para prospecciones complementarias tales como:
realizar diagrafías de resistividad, radioactividad natural, velocidad sónica, etc.
3 Los métodos más habituales para la ejecución de sondeos mecánicos son mediante
barrena helicoidal (hueca ó maciza), percusión o rotación.
4 Los sondeos con barrena helicoidal hueca o maciza podrán utilizarse cuando:
a) No sea necesario obtener testigo continuo de material no remoldeado.
b) El terreno sea relativamente blando y cohesivo.
c) No existan capas cementadas o de gravas, ni capas arenosas fluyentes, bajo el nivel
freático.
d) No sea necesario atravesar o penetrar en rocas.
e) No se requiera una precisión superior a + 0,5 m en la localización en profundidad de
las diferentes capas.
f) Se pueda justificar la calidad de las muestras inalteradas extraídas por el eje hueco
de la barrena o en el sondeo sin entibar en el caso de barrenas macizas, en función de lo
establecido en la Tabla III.14.
g) Se subsanen los aspectos negativos anteriores con otro tipo de prospecciones.
5 Los sondeos a percusión pueden realizarse cuando el terreno pueda atravesarse con la
energía disponible y el ruido asociado al golpeo no rebase los límites establecidos en
cada caso. En su utilización se tendrán en cuenta los siguientes aspectos:
a) Este método está especialmente indicado para reconocer suelos granulares gruesos,
adaptando el diámetro del sondeo al tamaño de las gravas o bolos a atravesar.
Normalmente se emplearán tuberías de hinca o tomamuestras a percusión.
b) En el caso de suelos granulares finos se utilizarán cucharas con cierre inferior de
clapeta.
6 Los sondeos a rotación, mediante baterías simples, dobles o especiales podrán
utilizarse en cualquier tipo de terreno, siendo necesario utilizarlos cuando el terreno a
reconocer sea un macizo rocoso o exista alternancia de capas cementadas duras con otras
menos cementadas. En su utilización se tendrá en cuenta que pueden existir problemas en
el reconocimiento de suelos granulares finos bajo el nivel freático y en el de bolos o
gravas gruesas. También deben interpretarse con cuidado los testigos extraídos de suelos
colapsables bajo la acción del agua de inyección y los de rocas blandas de tipo
areniscoso que pueden fragmentarse excesivamente por efecto de la rotación.
7 En la investigación del nivel ó niveles freáticos se recomienda adoptar las
siguientes medidas:
a) Si los sondeos mecánicos son realizados con ayuda de cualquier tipo de fluidos
incluida el agua, éstos deben ser eliminados y purgados antes de colocarse los tubos
piezométricos, de forma que las medidas de control de profundidad del agua no se vean
alteradas y contaminadas por agentes externos.
b) Debe protegerse la boca de las perforaciones en las que se disponga de tuberías
piezométricas, disponiendo una arqueta ó tapón de sellado que impida la entrada de agua
a la perforación.
c) Deben efectuarse medidas del nivel del agua en la perforación al comenzar y terminar
cada día los trabajos de ejecución del sondeo mecánico y posteriormente hasta que se
estabilicen dichos niveles. En el informe del reconocimiento geotécnico se recogerán
estas medidas, junto con las recomendaciones necesarias para el seguimiento futuro de las
mismas si se prevén oscilaciones estacionales.
3.4.1.4 Pruebas continuas de penetración
1 Podrán ser dinámicas o estáticas y proporcionan una medida indirecta,
continua o discontinua de la resistencia o deformabilidad del terreno, determinándose
estas propiedades a través de correlaciones empíricas.
2 Para poder utilizar un tipo de penetrómetro determinado se exigirá que las
correlaciones empleadas tengan la suficiente garantía y justificación. En la Tabla 3.10
se indican las condiciones de utilización más apropiadas de cada tipo de penetrómetro.
3 En reconocimientos de nivel Normal ó Intenso se podrán utilizar las pruebas de
penetración para la identificación de unidades geotécnicas, que deben ser reconocidas
con más detalle mediante sondeos mecánicos. En reconocimientos de nivel Reducido, las
pruebas de penetración deben complementarse siempre con otras técnicas de reconocimiento
como pueden ser las calicatas.

1 Son ensayos que se ejecutan directamente sobre el terreno natural y que
proporcionan datos que pueden correlacionarse con la resistencia, deformabilidad y
permeabilidad de una unidad geotécnica a una determinada profundidad. Se distinguen, como
más usuales, los siguientes:
a) En sondeo: Ensayo de penetración estándar (SPT), ensayo de molinete (Vane Test),
ensayo presiométrico (PMT), ensayo Lefranc, ensayo Lugeon.
b) En superficie o en pozo: Ensayo de carga con placa.
c) En pozo: Ensayo de bombeo.
2 La descripción y condiciones de utilización de estos ensayos se indican en la Tabla
3.11.
3 En el caso de suelos con un porcentaje apreciable de grava gruesa, cantos y bolos se
recomienda contrastar los valores de resistencia SPT con los valores de velocidad de
transmisión de las ondas S obtenidas mediante ensayos de tipo "cross-hole" ó
"down-hole".
4 En el apartado 4.2.3.2.1 del capítulo 4 se proporcionan algunas de las correlaciones
más frecuentemente utilizadas entre las pruebas continuas de penetración estáticas y el
ensayo SPT.

1 El objetivo de la toma de muestras es poder ejecutar sobre ellas con una fiabilidad
suficiente los ensayos de laboratorio pertinentes según las determinaciones que se
pretendan obtener. Por tanto la toma de muestras debe cumplir unos requisitos diferentes
según el tipo de ensayo que se vaya a ejecutar sobre la muestra obtenida.
2 Se especifican tres categorías de muestras:
a) Muestras de categoría A: Son aquellas que mantiene inalteradas las siguientes
propiedades del suelo: Estructura. Densidad. Humedad. Granulometría. Plasticidad.
Componentes químicos estables.
b) Muestras de categoría B: Son aquellas que mantienen inalteradas las siguientes
propiedades del suelo: Humedad. Granulometría. Plasticidad. Componentes químicos
estables.
c) Muestras de categoría C: Todas aquellas que no cumplen las especificaciones de la
categoría
3 En la Tabla 3.12 se señala la categoría de la muestra requerida según los tipos de
ensayos de laboratorio que se vayan a realizar.
4 En la categoría A, los tomamuestras que se empleen en los sondeos se recomienda que
cumplan las especificaciones de la Tabla 3.13 según los suelos en que se ejecute la toma
y el diámetro interior Di de la zapata utilizada.

5 En la Tabla 3.14 se especifican los diferentes tipos de tomamuestras, el
método de hinca y la categoría adjudicada.
6 Además de las muestras de suelo o roca señaladas, el reconocimiento geotécnico debe
incluir la toma de muestras de agua de los distintos acuíferos encontrados, en el fin de
prever eventuales problemas de agresividad o contaminación. En algunos casos estas
muestras servirán para una mejor definición de la hidrogeología de la zona de estudio.
7 Una vez extraídas las muestras se procederá a su parafinado ó protección adecuada y
se trasladarán al laboratorio de ensayo en las mejores condiciones posibles.
3.4.4 Caracterización de macizos rocosos
1 La caracterización de un macizo rocoso para cimentar edificios exigirá determinar
la resistencia de la roca matriz (ver Tabla 3.15) e identificar los siguientes parámetros
de sus discontinuidades:
a) Apertura (según Tabla 3.16)
b) Rugosidad (según Tabla 3.17)
c) Tipo de relleno (según Tabla 3.18)
d) Espaciamiento (según Tabla 3.19)
e) Índice de fracturación (según Tabla 3.20)
f) Persistencia o continuidad (según Tabla 3.21)
g) Clasificación de los macizos rocosos por el R.Q.D.( según Tabla 3.22)
h) Presencia de agua (según Tabla 3.23)
2 Dichos parámetros podrán utilizarse para determinar otros índices, tales como el RMR,
indicativos del comportamiento global del macizo rocoso.



1 De todas las muestras obtenidas en catas o sondeos se hará una descripción por
personal especializado, detallando aquellos aspectos que no son objeto de ensayo, como el
color, olor, litología de las gravas o trozos de roca, presencia de escombros o
materiales artificiales, etc, así como eventuales defectos en la calidad de la muestra,
para ser incluida en algunas de las categorías A o B.
2 Para las muestras seleccionadas, en la Tabla 3.24 se indican los ensayos que se
consideran adecuados para la determinación de las propiedades más usuales de un suelo o
de una roca matriz.
3 Los resultados de los ensayos granulométricos de suelos permitirán matizar los
criterios de clasificación dados en 3.2.2.3(1) denominándolos con una palabra según su
componente principal que podrá acompañarse de calificativos y sufijos según los
componentes secundarios teniendo en cuenta el baremo de proporción en % de peso de cada
fracción de suelo según se indica en las Tablas 3.25 y 3.26.
4 Para la comprobación de los Estados Límite considerados en los distintos capítulos de
este DB se distinguirá entre aquellos suelos cuya proporción en finos (limo + arcilla)
sea inferior al 35% y los que superen dicha proporción, pudiéndose denominar unos y
otros tal y como se indica en las Tablas 3.25 y 3.26.
5 La acidez Baumann-Gully y el contenido en sulfatos, detectados en muestras de suelo y
rocas, así como determinados componentes químicos, presentes en el agua freática,
permiten clasificar la agresividad química del terreno frente al hormigón. En la Tabla
3.27 se recoge la clasificación de la agresividad química recogida en la Instrucción de
Hormigón Estructural EHE.
6 Para caracterizar la agresividad del agua freática se tomará como mínimo una muestra
en el 50% de los sondeos, con un total no inferior a 3.
7 La normativa EHE recomienda el empleo de cementos que posean resistencia adicional a los
sulfatos, según la UNE 80303/96, para una exposición tipo Qb, es decir, siempre que el
contenido en sulfatos del terreno sea igual o mayor a 3000 mg/kg (SO42- en suelos = 3000
mg/kg) y de 600 mg/kg en el agua freática (SO42- en aguas = 600 mg/l).
8 El número de determinaciones del valor de un parámetro de una unidad geotécnica
investigada será el adecuado para que éste sea fiable.
9 Para una superficie de estudio de hasta 2000 m2, en cada unidad de importancia
geotécnica se considera orientativo el número de determinaciones que se indica en la
Tabla 3.28. Deberá procurarse que los valores se obtengan de muestras procedentes de
puntos de investigación diferentes, una vez que se hayan identificado como pertenecientes
a la misma capa. Las determinaciones se podrán obtener mediante ensayos en laboratorio, o
si es factible con ensayos in situ, aplicando las oportunas correlaciones si fueran
necesarias.
10 Para superficies mayores se multiplicarán los números de la Tabla 3.28 por
(s/2000)1/2.
11 Los ensayos indicados en la Tabla 3.28 corresponden a cada unidad geotécnica que pueda
ser afectada por las cimentaciones. El número de determinaciones in situ ó ensayos
indicados corresponde a edificios C-1 ó C-2. Para edificios C-3 ó C-4 los valores del
cuadro se incrementarán en un 50%.

3.5 Redacción del Estudio Geotécnico
1 El Estudio Geotécnico es el conjunto de documentos que el Técnico Especialista en
Geotecnia debe redactar para el proyecto de cimentaciones de la estructura del edificio,
recogiendo el Informe del reconocimiento del terreno efectuado, sus resultados y las
condiciones de cimentación analizadas.
2 El Estudio contendrá una Memoria Principal y una serie de anejos. El alcance y detalle
que debe figurar en las distintas partes del Estudio dependerá fundamentalmente de la
importancia del edificio, de la dificultad de los terrenos y de la amplitud de los datos
existentes, es decir del nivel de reconocimiento efectuado.
3.5.1 Memoria
1 En este documento se desarrollarán los siguientes capítulos con sus apartados
correspondientes.
3.5.1.1 Capítulo 1. Datos previos
3.5.1.1.1 Antecedentes
1 Se hará referencia a la documentación previa de índole técnica, geotécnica y
administrativa existente.
La documentación se recogerá en el Anejo correspondiente y comprenderá lo siguiente:
a) Nombre y ubicación de la obra.
b) Documentos de la oferta y encargo del trabajo.
c) Toda la documentación contractual que se haya producido.
d) Documentación técnica y geotécnica previa.
3.5.1.1.2 Datos básicos del proyecto
1 Se analizarán en este apartado, como mínimo, los siguientes puntos:
a) Las características generales de la edificación, tales como: orden de magnitud de las
acciones, tipo de estructura y de cimentación previstos inicialmente, requisitos
funcionales frente a asientos y cualquier otra particularidad que pudiera tener
trascendencia.
b) Los problemas geotécnicos que puedan existir por interacción con otros edificios,
servicios próximos, etc.
c) Los aspectos geotécnicos del terreno que, de acuerdo con el planteamiento anterior,
deben ser investigados con un detalle particular.
3.5.1.1.3 Datos del emplazamiento
1 En este apartado se recogerá la información disponible en relación con los
siguientes aspectos:
a) El marco geológico general, especificando una geología de detalle, con las
condiciones más relevantes según se describe en 3.2.2.1 en especial la existencia de
rellenos antrópicos.
b) Las características presumibles del terreno, tratadas desde un punto de vista general,
y su influencia en la obra (resistencia, deformabilidad, estabilidad, excavabilidad,
agresividad, etc.).
c) La experiencia local de cimentación.
d) El grado de sismicidad de la zona, según la norma NCSE vigente.
e) La programación del reconocimiento del terreno para poder obtener un conocimiento
suficiente de sus características y cumplir los objetivos reseñados en los puntos
anteriores.
3.5.1.2 Capítulo 2. Reconocimiento del terreno
3.5.1.2.1 Trabajos de reconocimiento del terreno efectuados
1 Los trabajos de reconocimiento del terreno serán realizados bajo la dirección de
Técnicos Especialistas. En este apartado se recogerán:
a) Las actividades de reconocimiento realizadas, justificando su coherencia con los
objetivos del estudio y con la información previa disponible.
b) El dato numérico de todas las investigaciones realizadas, tanto de campo como de
laboratorio, así como las incidencias registradas durante las mismas.
c) Los resultados de los sondeos, calicatas, ensayos y pruebas de campo ejecutados así
como de los ensayos de laboratorio llevados a cabo, especificando sobre que tipo de
muestras se han ejecutado.
3.5.1.2.2 Distribución de unidades geotécnicas y niveles freáticos
1 En este apartado se recogerán los siguientes puntos:
a) La distribución de unidades geotécnicas diferentes, sus espesores, extensión e
identificación litológica, hasta la profundidad establecida en los reconocimientos. Para
ello se elegirán los perfiles geotécnicos longitudinales y transversales, a los que se
hace referencia en el apartado 3.5.2.3.1, que mejor representen la distribución de estas
unidades. Para los edificios de categoría C0 y C1 el número de perfiles mínimo será de
dos y para el resto de categorías será de cuatro, dos longitudinales y dos
transversales. Se determinará si se conoce la unidad geotécnica resistente, así como
las agrupaciones de unidades geotécnicas de similares características.
b) Lo que se conoce realmente de cada unidad geotécnica relevante y lo que se da por
supuesto para dejar establecido cuales son las bases firmes de las conclusiones.
c) La profundidad de las aguas freáticas y, en su caso, las oscilaciones de las mismas.
d) La situación en planta de los puntos de reconocimiento y los perfiles geotécnicos
correspondientes.
3.5.1.2.3 Características geotécnicas del terreno
1 Para cada una de las unidades geotécnicas relevantes se identificarán los valores
característicos de sus parámetros que se deduzcan o que se hayan deducido de los
siguientes tipos de ensayo y pruebas continuas:
a) Identificación de suelos: Según los ensayos indicados en Tabla 3.24 y la
denominación dada en las Tablas 3.25 y 3.26.
b) Estado natural de suelos y rocas: Según ensayos indicados en la Tabla 3.24.
c) Resistencia: Según ensayos indicados en la Tabla 3.24. Los valores de los parámetros
que se determinen se contrastarán con los obtenidos de las distintas fuentes de
información disponibles, otros ensayos de campo o laboratorio, etc., y con los deducibles
en coherencia con los parámetros de identificación obtenidos. De este análisis se
concluirá reflejando unos valores característicos de las resistencias de cada unidad
geotécnica del terreno.
d) Deformabilidad, expansividad y colapso: Según ensayos indicados en la Tabla 3.24. Los
datos así obtenidos se contrastarán con las distintas fuentes de información y con los
deducibles, en coherencia con los parámetros de identificación obtenidos.
e) Agresividad de suelos y aguas: Según ensayos indicados en la Tabla 3.27.
f) Peligrosidad sísmica: Se incluirá la clasificación de cada estrato de terreno en una
de las categorías señaladas en la vigente NCSE, y de acuerdo con dicha norma sísmica el
valor de coeficientes de suelo que resulta. En caso de que la prospección no llegara a 30
m de profundidad se considerará que el terreno no alcanzado es de igual clase que el de
el estrato más profundo investigado.
3.5.1.3 Capítulo 3. Soluciones de cimentación
3.5.1.3.1 Análisis de los problemas geotécnicos planteados
1 En este apartado se incorporarán:
a) Los problemas geotécnicos que puedan surgir a la vista de los resultados de los
trabajos de campo y de laboratorio, teniendo en cuenta las características de las
estructuras a cimentar.
b) Los problemas especiales que puedan surgir tales como estabilidad de taludes
(temporales o definitivos), agresión del hormigón, agotamiento o rebajes de niveles de
agua.
3.5.1.3.2 Planteamiento de los distintos tipos de cimentación posibles
1 En este aparado se especificará:
a) Posibles soluciones de cimentación de la estructura, que deben ser compatibles con la
tipología de ésta y con las características geotécnicas del terreno, señalando las
ventajas e inconvenientes de cada una de ellas.
b) Análisis de cada solución para poder tomar una decisión en fase de proyecto de
construcción.
c) La velocidad de generación de asientos en función de la aplicación de las acciones,
determinando la magnitud del asiento total y el tiempo que se tardará en producir.
d) Comprobación de que los coeficientes de seguridad utilizados son como mínimo los
especificados en los capítulos correspondientes de este DB.
3.5.1.4 Capítulo 4. Resumen y conclusiones
1 En este capítulo se recogerán sintéticamente:
a) Las recomendaciones y conclusiones del conjunto del Estudio, de tal forma que se puedan
adoptar las soluciones mas idóneas para la realización del proyecto para el que se ha
hecho el Estudio Geotécnico.
b) Los trabajos complementarios a realizar en fases posteriores, antes o durante la obra,
a fin de subsanar las limitaciones que se hayan podido observar en esta fase de los
trabajos.
2 Las recomendaciones antedichas serán cualitativas y cuantitativas, concretando todos
los valores necesarios con la precisión requerida para ser utilizados en el proyecto de
cimentación, elemento de contención o movimiento de tierras a proyectar.
3 Establecerá valores y especificaciones relativas a:
a) Tipo de cimentación
b) Cota de cimentación
c) Presión vertical admisible (hundimiento) en valor total y, en su caso, efectivo, tanto
bruta como neta.
d) Presión vertical admisible de servicio (asientos tolerables) en valor total y, en su
caso, efectivo, tanto bruta como neta.
e) En el caso de pilotes, resistencia al hundimiento desglosada en resistencia por punta y
por fuste.
f) Parámetros geotécnicos el terreno para el dimensionado de elementos de contención.
Empujes del terreno: activo, pasivo y reposo.
g) Datos de la ley "tensiones en el terreno-desplazamiento" para el dimensionado
de elementos de pantallas u otros elementos de contención.
h) Módulos de balasto para idealizar el terreno en cálculos de dimensionado de
cimentaciones y elementos de contención, mediante modelos de interacción
suelo-estructura.
i) Resistencia del terreno frente a acciones horizontales.
j) Asientos y asientos diferenciales, esperables y admisibles para la estructura que se
proyecta cimentar.
k) Calificación del terreno desde el punto de vista de su ripabilidad, procedimiento de
excavación y terraplenado más adecuado. Taludes estables en ambos casos, con carácter
definitivo y durante la ejecución de las obras.
l) Situación del nivel freático y variaciones previsibles. Influencia y consideración
cuantitativa de los datos para el dimensionado de cimentaciones, elementos de contención,
drenajes, taludes e impermeabilizaciones.
m) Cuantificación de la agresividad del terreno y de las aguas que contenga, para su
calificación al objeto de establecer las medidas adecuadas a la Durabilidad especificada
en cimentaciones y elementos de contención, de acuerdo con los DB y la Instrucción EHE.
n) Caracterización del terreno y coeficientes a emplear para realizar el dimensionado
bajo el efecto de la acción sísmica.
o) Cuantificación de cuantos datos relativos al terreno y a las aguas que contenga
necesarios para el dimensionado del edificio, en aplicación del DB-SE-C, otros DB-SE
específicos de estructura realizada con diversos materiales, de la instrucción EHE, y a
otros DB, especialmente al DB-HS (Habitabilidad: Salubridad).
p) Relación de asuntos concretos, valores determinados, aspectos constructivos, a
confirmar por el Autor del Estudio Geotécnico, o por otro técnico competente, después
de iniciada la obra, al inicio de la excavaciones, o en el momento adecuado que así se
indique, y antes de ejecutar la cimentación, los elementos de contención o los taludes
previstos.
3.5.2 Anejos
1 La Memoria del Estudio Geotécnico irá acompañada por los siguientes Anejos:
a) Anejo 1: Información previa.
b) Anejo 2: Plano de situación del solar en estudio.
c) Anejos 3: Informe del reconocimiento del terreno: Actividades de campo y ensayos de
laboratorio.
d) Anejo 4: Cálculos justificativos.
3.5.2.1 Anejo 1: Información previa
1 Este anejo recogerá el conjunto de la información ( técnica, geotécnica y
administrativa previa disponible a la ejecución del informe, con especial mención a la
información relativa a terrenos cercanos a análogos, que puedan influir en el desarrollo
de los trabajos, o en sus conclusiones finales.
3.5.2.2 Anejo 2: Plano de situación del solar en estudio
1 Este Anejo recogerá la colección de planos que sitúa el solar en el contexto
urbano donde esté ubicado.
3.5.2.3 Anejo 3: Informe del reconocimiento del terreno
3.5.2.3.1 Actividades de campo
1 En esta parte del Anejo 3 se incluirá toda la información relativa a las labores de
campo efectuadas:
a) Plano de situación sobre el cual se indicará la implantación del conjunto de la
investigación realizada. Desarrollo en planta de los perfiles geotécnicos definidos.
b) Perfiles geotécnicos longitudinales y transversales.
c) Mapas geológicos, de riesgos geológicos, hidrogeológicos, etc... correspondientes en
caso de realizar estudios especiales.
d) Levantamiento de los sondeos, en los que se indicará la naturaleza del terreno, las
muestras tomadas, los ensayos realizados, las características geotécnicas de los
distintos estratos, los valores de los parámetros del sondeo, las características
medidas "in situ" y cuanto comentarios se estimen oportunos. Cada sondeo
efectuado llevará su correspondiente columna descriptiva gráfica.
e) Levantamiento de las calicatas y fotografías de las mismas.
f) Registros de los penetrómetros dinámicos, estáticos, presiómetros, etc.
g) Fotografías de las cajas de los sondeos.
h) Interpretación y gráficos de las campañas de geofísica.
i) Levantamientos geomecánicos de los macizos rocosos.
j) Resultados de los ensayos "in situ" especiales que se hayan podido efectuar.
3.5.2.3.2 Ensayos de laboratorio
1 En esta parte del Anejo 3 se recogerá la siguiente información:
a) Los resultados de todos los ensayos de laboratorio realizados.
b) Las incidencias surgidas en la realización de los ensayos y las aclaraciones
necesarias para una correcta interpretación de las mismas.
c) La normativa utilizada.
d) Los procesos de extracción, traslado, almacenamiento, apertura y descripción de las
muestras inalteradas.
3.5.2.4 Anejo 4: Cálculos justificativos
1 En este Anejo se incluirán los métodos de cálculo utilizados para analizar los
siguientes aspectos del comportamiento del terreno:
a) Estabilidad global al deslizamiento y vuelco.
b) Presión de hundimiento.
c) Deformabilidad.
d) Asientos a corto y largo plazo.
e) Flujos de agua.
2 En caso de utilizarse programas de ordenador, se deben indicar la hipótesis y los
métodos numéricos utilizados en que se basan, así como la validación efectuada con los
mismos, o cualquier otro dato que permite juzgar sobre su idoneidad y correcta
aplicación.
3.6 Confirmación del estudio geotécnico antes
de la ejecución
Iniciada la obra e iniciadas la excavaciones, el Autor del Estudio Geotécnico, u otro
técnico competente, deberá confirmar, a la vista del terreno excavado para la situación
precisa de los elementos dimensionados con los datos aportados por el Estudio Geotécnico,
la validez de dichos datos o, en su caso, alterarlos como corresponda a la realidad
observada, para que se reconsideren como proceda los elementos estructurales definidos en
proyecto antes de su ejecución.